Caminar sobre el agua.



Pongo las fotos sobre la mesa, me pongo a verlas y todas me traen buenos recuerdos y cada una de diferentes momentos. Basta con tener el momento indicado, para hacer una broma o escuchar una canción y que cambie tu estado de ánimo. Hubo un tiempo en el que pensé que la calle era mi libertad y que el hogar un mar donde me ahogaba.
Al decir verdad, sigue siendo así... la calle me sigue gustando: me gustan las caminatas con una amiga conversando de algún tema interesante, inundarme de luz y sombra, leer libros y terminarlos en dos días, me gusta la ciudad como llueve, mojarme la cara, caminar sin rumbo y sentir que el agua me moja la cara, me gusta la navidad, sus luces y decorados hace más llena la ciudad, tiene más vida y mucha mas alegría.
Salgo a la calle a buscar aventuras, aliento la ilusión de encontrar a la vuelta de una esquina la respuestas a mis preguntas más importantes. El ajetreo de la calle me llega a interesar, sus noches desveladas. Me gusta todo eso, llegará el día en que como dice Borges ¨en aquel tiempo buscaba los atardeceres, los arrabales, la desdicha; ahora, las mañanas, el centro y la serenidad¨.
No sé si lo que me pasa será bueno o malo; lo que sé es que me siento bien y también sé que mientras que transcurra el tiempo ciertas experiencias y búsquedas se irán agotando.
Hubo un tiempo que demoraba en regresar a mi casa, que la consideraba como un símbolo de la rutina, de la monotonía, del aburrimiento;el hogar era el lugar gris;el mundo, la vida, los placeres y riesgos los encontraba en la calle; pero hoy en día disfruto de mi casa, cuando estoy lejos la extraño, me gusta estar con una manta y un brasero, añoro sus espacios, los lugares que he sabido construir como en mi habitación;evoco un sofá, una mesa, la luz de la tarde que cae sobre el patio y como contemplo desde mi cama las estrellas. No diré que la calle no me hace sentir bien, pero como en casa en ningún lado. Sé que llego a mi casa y allí disfrutare de mis pequeños hábitos rutinarios, escuchar música, ver películas y series, algún álbum de fotos...la compañía de la familia o la de ellas. Hoy creo que las respuestas a los interrogantes más difíciles están en un mismo.



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