Y tantos lunares que ni yo misma conocía.


Llegan a nuestra vida. Algunos para alegrarte, otros para destrozarla. Tiene ese don, esa capacidad. Todo ocurre por una razón, personas que entran en nuestras vidas y nos damos cuenta de que esto sucede porque es así, para conseguir nuestros propósitos, para saber quienes somos, para aprender de las lecciones y para enseñarnos lo que queremos alcanzar. Nosotros no conocemos a esas personas, pero cuando de verdad te fijas y ves el reflejo en ellos, comprendes que afectarán tu vida de una manera algo profunda. Pueden pasarnos cosas horribles, injusticias, dolores... que nosotros mismos entendemos que si no fuesen por ellas, nunca hubiésemos demostrado nuestra fuerza y potencial de nuestro corazón. Nada nos sucede por una casualidad o por la suerte, la vida nos pone a prueba, enfermedades, heridas, enemigos, sentimientos, amor... momentos perdidos de grandezas o de puras tonterías. Ocurre para probar los límites de tu alma. Sin estas pequeñas pruebas la vida sería suave. De mu es tra qui en e res.

3 comentarios:

Ania Bernal dijo...

te sigo amor(L)

A dijo...

No puedo sentirme más identificada en este momento! me encanta tu blog.

Anónimo dijo...

Es increíble como te expresas. Me gusta tu blog mucho!